
"Me crucé con una nenita, chiquita, que debía tener dos años no más, no más que dos, que venía brincando en sentido contrario, y ella venía saludando al pasto, a las plantitas: "buen día pastito", decía, "buen día, pastito", le decía... Osea a esa edad somos todos paganos, y a esa edad somos todos poetas, después el mundo se ocupa de achicarnos el alma... Los niños son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda a consumir y una realidad que lo prohíbe... Galeano enlace externo enlace externo