Marilyn tomó demasiadas pastillas ayer
la habían dejado sola, le habían mentido,
con la pollera blanca flotando en el viento
sobre los subterráneos había nacido
y cuando la vimos morir
la vida nos vino a decir:
"Esto no es un juego, nena,
estamos atrapados"
Por eso, quémate en el fuego,
bañate en el verde lugar
pero vuelve pronto a casa
sana y salva.

La Maquina de Hacer Pajaros - Marilyn, la cenicienta y las mujeres